
Lo publico porque realmente fue díficil entender lo de los códigos HTML, etc. Pero bueno, ya esta, se logró.

Resulta frívolo hablar del conflicto entre Costa Rica y Nicaragua como un secreto a voces; en lugar de esto creo que estamos ante ese eterno retorno Nietzscheano según el cual las cosas se repetirán eternamente. No vale la pena entrar en elucubraciones filosóficas, no obstante, para los que opinan que las repeticiones llevarán hacia la perfección, eliminando lo malo hasta conseguir cierto nivel de pureza, he aquí el vivo contraejemplo.
Este problema es histórico, empero, quiero hablar netamente de la escaramuza actual. Nicaragua, entiéndase el ejercito de la hermana República de Nicaragua, ha invadido territorio costarricense, por orden del Comandante Cero (cerebro). Si tomamos un pequeño paseo en la maquina del tiempo, recordaremos que el hombre que siendo secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN) se estrelló por manejar ebrio (y así un partido pretendió promover una nueva ley de transito), hoy canciller de Costa Rica, permite, acepta, avala, etc., el dragado del río San Juan, basado en el principio de buena fe, debido a una promesa que el canciller nicaragüense le hizo en una reunión sostenida entre ambos.
De forma inconcusa, la falta de malicia tica, mezclada con la indolencia que representa hasta el día de hoy la administración Chinchilla y el elemento sorpresa, un canciller tanto incompetente como inoperante, llevaron a que esta situación ocurriera. Ingenuo, es como el expresidentes Óscar Arias llama a la acción del actual gobierno.
Costa Rica corre hacia la OEA, y René Castro reclama arguyendo que le mintieron, patética y novelesca forma de llegar a presentar una situación. Dejando un poco esto de lado, en el término de la ocupación, cualquier analista que se considere serio o que se pueda considerar, ha dado razón a la parte costarricense, en cuanto que fuerzas armadas nicas están en suelo patrio. Huelga recordar que entre las exiguas bases que presento Nicaragua, fue presentado como pieza clave, un mapa de Google, el cual la misma empresa admitió estaba erróneo.
Hoy la situación es que el ejército del norte, ocupa la Isla Calero, pero, ¿de quién fue la culpa? La Nación titula: Cancillería dice: ¡Que lance la primera piedra el que este libre de pecado!...día siguiente…La Nación titula: Lluvia de pedradas lapida a difunto canciller René Castro. Repito las palabras de un diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), esto no hubiera ocurrido de no ser por la falta de seriedad con que el gobierno costarricense tomó el asunto.
Vivimos en un mundo dominado por los Mass Media, a través de los cuales se presenta un panorama poco crítico de la situación, ignorando la verdad sublatente tras la cual, en Costa Rica hay culpables.
Abandono el tema para hablar de los medios de difusión (no información) masiva. Se inicia a través de Repretel (canal 6 en Costa Rica) esta idea de SACA LA BANDERA, exacerbando un nacionalismo que renace como el Fénix, de sus cenizas, de manera asidua, solamente cuando la selección mayor va camino a un mundial de fútbol (al cual la mayoría de veces no llega). Este nacionalismo para ponerle algún nombre, también se ha visto bien alimentado por lo problemas migratorios de los pobladores nicaragüenses, los cuales ya suman más de medio millón de personas, en un país de menos de cinco millones.
El SACA TU BANDERA resulta vulgar y ante todo palurdo en un país con gente que se autoproclama avezada en la resolución pacífica de los conflictos. Este fenómeno es xenófobo, no es una lucha entre dos países, tomando el gran (si se quiere ambiguo) significado que la palabra país o Estado, puede envolver. Ortega intenta ganar votos y tanto el gobierno como los medios ticos azoran el conflicto con el fin de que se olvide el deterioro interno que vive Costa Rica, en muchas (para no decir todas) las áreas.
¿Por qué identificarse en un problema de estos sacando una bandera de Costa Rica? ¿Cuál es la contraparte, su antípoda o el mal maniqueo? ¿La bandera de Nicaragua? La xenofobia es madre (y padre) de grandes desgracias entre pueblos. Lo peor que tanto nicas como ticos pueden hacer es caer en esta trampa política.
No creo que en la posibilidad de una incólume relación entre estos países fronterizos, resulta históricamente imposible (mi posición personal), pero esto no es una buena razón para excusar semejante tropel de odio.
Laura Chinchilla declaró que su prioridad en las relaciones exteriores sería Centroamérica, he aquí el precio. Aunque disonante mi opinión no es contradictoria. Mi política centroamericana es juntos pero no revueltos. Creo que la relación de Costa Rica con Nicaragua es necesaria, no hay subterfugio posible que evite esta realidad, dicha relación se debe basar en el respeto mutuo, sobre todo entre los ciudadanos de cada país. Sacar banderas resulta, protervo, nefando, tosco y sobre todo palurdo.
Optemos por relaciones sanas entre dos países que al igual que hermanos, no decidieron nacer en la misma casa, pero se reconocen de una manera u otra al verse. Fuera de una metáfora, la vida real trae esta verdad a colación, virtualmente, somos hermanos de los nicaragüenses, y como se conoce, la relación entre hermanos es difícil. Los gobiernos son punto y aparte, en ellos quedaran los resabios, esperemos que no entre nosotros.
¡Guardemos las banderas esta pelea no es entre patrias!
Ramón Fernández Larrea